En un operativo relámpago de madrugada, fuerzas federales detuvieron al presidente municipal de Juchitán de Zaragoza, Miguel Sánchez Altamirano, alias “Miguel Quetu”, morenista en funciones para el periodo 2025-2027.
La captura fue confirmada por el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch.
No cayó solo. Con él detuvieron a Carlos Alberto “N”, alias “La Parca”, señalado como uno de los principales generadores de violencia en el Istmo.
¿De qué lo acusan?
Ambos tenían orden de aprehensión vigente por extorsión agravada y delitos contra la seguridad del Estado.
Según la carpeta, el alcalde era pieza clave de una estructura criminal dedicada a:
– Cobro de piso a comerciantes y empresarios del Istmo
– Narcomenudeo
– Tráfico de personas
– Homicidios
– Operar esquemas de protección institucional para que el crimen operara desde el palacio municipal
Las investigaciones lo vinculan directamente con el grupo “Los Cromo”, identificado como brazo operativo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Oaxaca.
La detención se ejecutó en el vecino municipio de Ciudad Ixtepec, a 20 km de Juchitán, tras salir de un evento cultural. De ahí fue trasladado bajo un fuerte dispositivo de Marina y Guardia Nacional a la Base Aérea Militar No. 2 y luego vía aérea a la Ciudad de México, a un penal federal.
El golpe no fue solo policial. La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) le congeló las cuentas y bloqueó recursos a toda su red.
“Quetu”, abogado de la UABJO y ex secretario particular de Emilio Montero, asumió la alcaldía en 2022 y ganó la reelección en 2024 con 34 mil votos postulado por Morena-Verde. En junio de 2025 su policía municipal de 218 elementos ya había sido intervenida por la Operación Sable por sospechas de infiltración.
Es la primera detención de un alcalde en funciones bajo la política de Cero Impunidad de la presidenta Claudia Sheinbaum y confirma lo que en Juchitán era un secreto a voces: el cobro de piso salía del mismo ayuntamiento.


