Los Mochis, Sinaloa.- En Sinaloa ya no sólo se paga la caseta. Ahora también se pide permiso. Desde 2024, la disputa entre Los grupos antagónicos convirtió las carreteras del estado en territorio de retenes criminales, narcobloqueos y ponchallantas. Y mientras los automovilistas esquivan camiones incendiados, la pregunta se repite: ¿dónde está la autoridad?
Así operan los retenes del n@rco. Hombres armados instalan “retenes” en puntos estratégicos: la salida norte de Culiacán por la México-Nogales, la autopista Benito Juárez en Navolato, tramos en Guamúchil-Mocorito, Escuinapa, Elota y Ahome. Bajo amenazas despojan a conductores de camiones de carga, los cruzan sobre el asfalto y les prenden fuego para crear barricadas. También colocan ponchallantas que afectan a particulares y hasta patrullas de la Guardia Nacional.
2025-2026: el año de los bloqueos. Solo en una noche de mayo de 2025, autoridades reportaron siete bloqueos en cinco municipios: Culiacán, Navolato, Rosario, Elota y Mocorito. En agosto de 2025, Escuinapa amaneció paralizada por el cierre simultáneo de la carretera libre y la de cuota. En febrero de 2026, la SSP Sinaloa confirmó bloqueos en Villa Unión que tardaron cuatro horas en liberarse.
¿Y las autoridades? La respuesta oficial es reactiva: el Grupo Interinstitucional llega, retira los vehículos calcinados y “libera las vías” horas después. En ocasiones se despliegan 400 elementos del Ejército, Guardia Nacional y Policía Estatal. Incluso hay más de 13 mil efectivos en Sinaloa, 9 mil solo en Culiacán. Pero los bloqueos siguen.
¿Por qué no lo evitan? Tres razones explican el vacío:
1. Control territorial fragmentado. Tras la captura de capos y la guerra interna del Cártel de Sinaloa, el estado vive una “atomización inédita”: múltiples células pelean rutas y mercados. Los retenes sirven para marcar territorio, frenar a rivales y demostrar poder.
2. La logística del miedo. Los grupos no necesitan estar en todas partes. Con un bloqueo espectacular y videos en redes, multiplican la sensación de amenaza. “No necesitan producir toda la violencia que anuncian. Le basta con producir una parte y multiplicar digitalmente la sensación”.
3. Riesgo para transportistas y fuerzas del orden.* Traileros denuncian retenes ilegales, robos de unidades y quedar atrapados en enfrentamientos. En Ahome, Angostura y Guasave, patrullas tuvieron que regresar a sus cuarteles tras caer en ponchallantas durante bloqueos. En Escuinapa, un ataque con drones dejó ocho policías heridos.
El resultado: Sinaloa suma 2,706 homicidios dolosos y 1,683 desaparecidos desde septiembre de 2024. Las autoridades emiten alertas para “evitar circular” por Pericos, Caimanero, El Batallón y la región del Évora. Es decir: ceden la carretera.
“Se recomienda precaución”, tuiteó la SSP tras un bloqueo. Traducción: si ves un retén, no es nuestro. Es de ellos. Y si quieres pasar, más vale que el cártel esté de buenas.



