Navolato, Sinaloa.- Si sobrevives a las balas en la calle, tampoco la libras en la camilla. La noche del martes 30 de junio, hombres armados irrumpieron en un hospital de Navolato y asesinaron a quemarropa a dos jóvenes que se recuperaban de heridas de bala. Ni la Guardia Nacional, ni el Ejército, ni el cerco de seguridad pudieron evitarlo.
Eran cerca de las 20:00 horas. El hospital de la colonia Rincón de Navolato, sobre el bulevar Roque Espinoza, recibió a un comando armado. Entraron violentos, amenazaron a médicos y enfermeras, y fueron directo a la cama de sus víctimas.
1. Gabino “N”, 18 años*: Había ingresado horas antes. Lo balearon esa misma tarde en Villa Juárez, colonia 5 de Febrero.
2. Joven de 20 años: Aún sin identificar. Se desconoce dónde fue herido, pero tampoco alcanzó a salir vivo del hospital.
Ambos fueron rematados a quemarropa. Los sicarios salieron como entraron: sin que nadie los detuviera y con rumbo desconocido.
El ataque dejó al personal de salud bajo amenaza y al municipio en shock. Minutos después llegó el operativo: Guardia Nacional, Ejército, policías municipales y estatales. Tarde. La Fiscalía General del Estado acordonó y abrió carpeta de investigación.
Los cuerpos fueron trasladados al Semefo para la necropsia de ley y esperar a que familiares los reclamen.
El mensaje brutal: Si el crimen entra a matar a un hospital, significa que no hay lugar seguro en Sinaloa. Ni en tu casa, ni en la calle, ni en una cama de hospital.
Gabino sobrevivió al primer ataque en Villa Juárez. El segundo lo alcanzó hasta la sala de urgencias. La guerra entre criminales ya no respeta ni el juramento hipocrático.



