Los Mochis, Sinaloa.- El Gobierno de México abrió oficialmente un espacio de diálogo para uno de los proyectos más polémicos de Sinaloa: la planta de fertilizantes de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en Topolobampo.
Por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, del 17 al 22 de julio se realizarán cinco mesas de diálogo en la Universidad Autónoma de Occidente, en Los Mochis, donde podrán participar comunidades indígenas, colectivos ambientalistas, especialistas, productores, autoridades y la empresa.
El comisionado del Gobierno Federal para atender el tema GPO, Mauricio Rodríguez Alonso, aseguró que el objetivo es escuchar todas las voces y atender las inquietudes sobre el impacto ambiental, la seguridad de las comunidades y los beneficios económicos que podría generar el proyecto.
“Queremos revisar las demandas de manera seria y razonada. La protección del medio ambiente y el desarrollo económico no son objetivos enfrentados, deben avanzar juntos”, afirmó.
Las mesas abordarán temas como la vigilancia ambiental, proyectos productivos para la región, beneficios para la agricultura sinaloense, condiciones ambientales actuales y el cumplimiento de las autorizaciones y obligaciones ambientales de la planta.
Las autoridades federales insistieron en que el proceso será abierto e incluyente, con la participación de dependencias como Semarnat, Profepa, Sader, Gobernación, Conapesca y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, además de académicos especializados.
Con estas mesas, el Gobierno Federal busca destrabar el conflicto que durante años ha dividido opiniones entre quienes impulsan la inversión y quienes advierten riesgos para la Bahía de Ohuira y el medio ambiente



