Las empresas que sí le gustan al narco: Así lava el crimen organizado sus millones en Sinaloa

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En Sinaloa, el crimen no necesita esconderse; le basta con abrir una empresa para blanquear dinero. Mientras un restaurante honesto cierra por no poder competir con el que lava

Los Mochis, Sinaloa.- Restaurantes llenos que no venden, casinos sin clientes pero con millones, constructoras sin obra y cines que ganan más que Hollywood. En Sinaloa, el crimen organizado no solo trafica droga, trafica facturas. Y lo hace a través de las empresas favoritas para blanquear dinero.

Datos actuales de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y del Departamento del Tesoro de EE.UU. revelan el mapa de la simulación.

1.- Casinos, restaurantes y antros: La triada perfecta: Es el modelo más reciente y el más golpeado. En noviembre de 2025, la UIF amplió sanciones contra una red internacional ligada al Cártel de Sinaloa que lavaba dinero a través de casinos, restaurantes y empresas de entretenimiento en México y Europa.

El esquema movía más de 1,000 millones de pesos (54 mdd) en efectivo y transferencias internacionales entre México, EE.UU., Canadá, Belice, Panamá, Rumanía, Polonia y Albania. Solo en ese operativo, 24 empresas y 7 personas físicas fueron bloqueadas por operar estructuras corporativas para ocultar recursos ilícitos.

2.-Constructoras, publicidad y consultorías: Facturas de humo: El segundo gran favorito. La FGR desmanteló en mayo de 2026 a la red “El Caballito”, que operaba 15 empresas fachada en cinco estados, con domicilios fiscales principalmente en Jalisco, Michoacán, Sinaloa, Sonora y Quintana Roo.

Ofrecían facturas por operaciones inexistentes a empresas reales. Emitían el comprobante falso, recibían el dinero y lo redistribuían sin pagar impuestos.

El mismo modus operandi se repite en Sinaloa desde hace años: socios que aparecen como accionistas de 13 empresas de publicidad, consultoría y construcción que retiraron 497 millones en efectivo.

3.-Cines, joyerías y bienes raíces: El lavado local.
El caso más emblemático en Culiacán: un operador financiero del Cártel de Sinaloa aparecía como representante legal de una cadena de cines que generó 884 millones 938 mil pesos, de los cuales 456 millones fueron depósitos en efectivo. Con familiares, creó una constructora para retirar otros 100 millones.

Otros operadores usaron una empresa para comprar 4 propiedades en Culiacán por 17 millones y hacer compras con tarjetas por 14 millones que no cuadraban con sus impuestos. La DEA detectó que triangulaban con una joyería y una empresa en Delaware, EE.UU., por más de 10 millones.

4.-El nuevo frente: Criptomonedas y gasolineras: En 2026, la UIF identificó una nueva red que lavaba dinero del fentanilo mediante criptomonedas, con operadores que recolectaban efectivo en EE.UU. y lo convertían en activos virtuales para enviarlo a Sinaloa.

A esto se suman gasolineras, lotes de autos, agencias de viajes y bares de la zona norte, negocios con alto flujo de efectivo que permiten justificar ingresos inexistentes ante el SAT, como parte de delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita.

El impacto social: Precios inflados y empleos falsos. El lavado no es un delito sin víctimas. En Sinaloa encarece el metro cuadrado, revienta la competencia desleal y deja pueblos con obras fantasma. Son empresas que no generan empleo real, pero inflan rentas, lavan la imagen del narco y compran voluntades.

Mientras un restaurante honesto cierra por no poder competir con el que lava, la UIF ya presentó denuncias ante la FGR por lavado y delitos fiscales.