Los Mochis, Sinaloa.– En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, que se conmemora cada 30 de agosto, Sinaloa enfrenta una de las problemáticas más graves en materia de derechos humanos: la desaparición de personas.
De acuerdo con información de Red Lupa, iniciativa del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia A.C. (IMDHD), con corte al 16 de mayo de 2026, en Sinaloa se contabilizaban 7 mil 245 personas desaparecidas. El organismo califica la situación de la entidad como de nivel medio inferior de gravedad, aunque advierte un crecimiento de los casos.
Los registros muestran un incremento sostenido: en 2022 se contabilizaban 5 mil 473 personas desaparecidas; en 2023 eran 5 mil 671; en 2024, 5 mil 584; en 2025, 6 mil 305, y para mayo de 2026 la cifra llegó a 7 mil 245.
El informe señala además que Culiacán concentra la mayor cantidad de casos en el estado, con 2 mil 250 personas desaparecidas, seguido por otros municipios que también han registrado incrementos importantes. En el caso de Mazatlán, el organismo destaca que fue el municipio que presentó el mayor aumento durante el periodo analizado.
Jóvenes y menores, entre las principales víctimas
Uno de los datos que más preocupa es la edad de las personas desaparecidas. El 58.93 por ciento de los casos corresponde a personas de entre 20 y 39 años, mientras que entre enero y mayo de 2026 se contabilizaron 424 personas que eran menores de 18 años al momento de su desaparición.
De ese grupo, la mayoría eran niños, con un 67.92 por ciento, mientras que el informe registra 14 niñas desaparecidas durante ese periodo.
En el caso de las mujeres, el IMDHD señala que 59.80 por ciento de las mujeres desaparecidas y no localizadas se encontraba entre los 15 y 34 años.
Una fecha para exigir verdad y justicia
El 30 de agosto fue declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, mediante la resolución A/RES/65/209, aprobada el 21 de diciembre de 2010 y conmemorada por primera vez en 2011.
La fecha busca mantener en la memoria a las víctimas, visibilizar la problemática y recordar el derecho de las familias a conocer la verdad, saber qué ocurrió con sus seres queridos y acceder a la justicia y reparación. La ONU considera que las desapariciones forzadas constituyen una grave violación a los derechos humanos.
En México, esta jornada también representa un llamado a reconocer el trabajo de madres buscadoras, colectivos y organizaciones de derechos humanos, quienes mantienen la exigencia de búsqueda, localización e identificación de las personas desaparecidas.
El propio IMDHD señala que su trabajo busca fortalecer los derechos humanos y la democracia, y a través de Red Lupa da seguimiento a la implementación de las instituciones y leyes relacionadas con la desaparición de personas en México.
La cifra no representa solamente un número: son 7 mil 245 historias, familias que continúan esperando respuestas y una sociedad que mantiene la exigencia de verdad, justicia y localización de sus seres queridos.



