Morena llegó a 10 de 17 candidatos rumbo a 2027 y lo hizo a empujones.
Este martes 15 de septiembre, en el World Trade Center de la Ciudad de México, la dirigencia nacional del partido guinda designó a sus coordinadores de la Defensa de la Transformación en Quintana Roo, Zacatecas y Baja California, entre reclamos de dados cargados, acuerdos de cúpula y la ruptura de la alianza con el PT.
Los ungidos fueron:
– Quintana Roo: Eugenio “Gino” Segura Vázquez, senador con licencia y hombre cercano a Mara Lezama.
– Zacatecas: Verónica Díaz Robles, senadora con licencia e incondicional de los Monreal.
– Baja California: Julieta Ramírez Padilla, senadora con licencia, señalada en los últimos días por una supuesta investigación en Estados Unidos.
La presidenta nacional de Morena, *Ariadna Montiel*, dejó claro que no habrá marcha atrás.
“No tenemos segundas rondas de un estado que haya sido presentado. Ha sido presentado bajo el acuerdo que hemos construido”, advirtió. “No hay segundas encuestas. Lo que sigue es caminar en unidad”.
Pero la unidad se rompió en el mismo salón.
En Quintana Roo, apenas se mencionó el nombre de Gino Segura, el auditorio se partió en dos: unos gritaron “¡Gino, Gino!”, otros “¡Fraude, fraude!”. Eran simpatizantes de *Rafael Marín Mollinedo*, ex titular de Aduanas y fundador de Morena, quien quedó fuera. Incluso el propio Gino tuvo que reconocerlo en su discurso para calmar los ánimos.
En Baja California el golpe fue mayor. Morena y el Verde designaron a Julieta Ramírez, pero el *PT no se presentó y rompió*. Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión de Elecciones, tuvo que admitir que el PT “plantó” a Morena y que ahora irá con candidato propio. En Guerrero ya pasó lo mismo con Beatriz Mojica.
Hasta ahora, el método de Morena ha sido el mismo: no mostrar encuestas, no mostrar números y apelar a un “acuerdo interno”. En agosto, cuando nombró a sus primeros cinco coordinadores —Imelda Castro en Sinaloa, Santiago Nieto en Querétaro, Rosi Bayardo en Colima, Pablo Gutiérrez en Campeche y Nora Ruvalcaba en Aguascalientes—, tampoco presentó resultados.
Y eso es lo que más reclaman los perdedores: opacidad.
De los 277 aspirantes registrados en los 17 estados, 16 por entidad en promedio, solo 10 conocen ya su destino. Faltan siete estados donde el jaloneo está a tope: Chihuahua, Nuevo León, Sonora, Baja California Sur, Tlaxcala, San Luis Potosí y Nayarit.
Morena tiene hasta diciembre para definirlos, pero el proceso electoral ya empezó y la fractura con el PT ya es pública. La designación de hoy no cerró heridas, las abrió.


