Mientras la banda tocaba el Himno en las plazas, en Sinaloa sonaban otros tiros.
Entre el martes 15 y el miércoles 16 de septiembre de 2026, Sinaloa sumó 9 homicidios dolosos, según el recuento de medios de comunicación. Seis de ellos en Mazatlán, en menos de 24 horas.
La cifra contrasta con el boletín oficial. La Fiscalía General del Estado reportó cero homicidios el martes 15. Cero. El mismo día que los reporteros contaban casquillos.
Así fue la noche del Grito en el puerto:
El martes 15, Mazatlán acumuló cuatro ejecuciones una tras otra. Primero en la colonia Libertad, un motociclista acribillado a plena calle. Después dentro del Panteón Municipal número 4, a las tres de la tarde. Más tarde en la Francisco I. Madero, un ataque sobre la avenida Pino Suárez que dejó una mujer herida. Y para cerrar la jornada, en la avenida Bicentenario, un ciudadano estadounidense, vecino de la colonia Francisco Villa, fue asesinado a balazos. Paramédicos de Bomberos Veteranos solo llegaron a confirmar la muerte.
La violencia no dio tregua el miércoles 16.
Con la resaca de la fiesta patria todavía en las calles, la Fiscalía reconoció cinco homicidios más: uno en Nuevo Bachigualato, Culiacán; otro en un camino de terracería entre La Sinaloa y La Michoacana, en Navolato; uno más en Pericos, Mocorito; y dos en Mazatlán, en Jaripillo y Benito Juárez, donde una víctima murió en el hospital.
Nueve muertos en dos días patrios.
El dato duele más si se lee el contexto. Septiembre ya acumula 15 feminicidios en el estado, entre ellos una maestra jubilada asesinada en su casa de la colonia Cuatro de Marzo, en Culiacán, y una maestra de preescolar de 32 años en Escuinapa.
La respuesta oficial fue militar. El martes 15 por la tarde, mientras se velaba al estadounidense, la Defensa aterrizó en Mazatlán un Boeing 727 con 1,600 elementos del Ejército, incluidos 100 de Fuerzas Especiales. Se sumaron a los 836 que la SSPC había enviado 48 horas antes.
En total, 2,436 soldados para un puerto donde la Fiscalía no vio homicidios el día del Grito.


