Los Mochis, Sinaloa.- El principal granero de México enfrenta el ciclo agrícola 2025-2026 con dos frentes críticos: reservas hídricas históricamente bajas y volatilidad en los mercados internacionales que han reducido márgenes para productores de granos y hortalizas.
Aunque julio es históricamente el mes de mayor aportación, Conagua advierte que se requieren al menos 8,000 Mm³ para un abasto adecuado*, cifra no alcanzada en las últimas dos décadas. El almacenamiento actual representa solo 34% de esa meta.
El comercio exterior agropecuario, pilar del PIB estatal, perdió tracción en 2025:
– Primer semestre 2025: Sinaloa exportó 2,144 MDD, 12.5% menos que en 2024. El 89.9% corresponde a productos agrícolas y de la industria alimentaria.
– Cuarto trimestre 2025: Las exportaciones agrícolas sumaron 302.9 MDD, 8.0% anual menos, aunque el estado aportó 8.6% del total nacional.
Hortalizas: En 2025 se exportó un millón de toneladas, 19% más en volumen pero 22% menos en valor por precios deprimidos. Para 2025-2026, CAADES reporta un recorte de 30% en superficie de tomate por sequía y el arancel de 17.09% de EE.UU. vigente desde el 14 de julio de 2025.
Granos: La producción de maíz cayó a 2.2 millones de toneladas, un tercio de un ciclo normal, por la reducción de 600 mil a 200 mil hectáreas sembradas. El precio pasó de 6,000 a 5,750 pesos por tonelada, y productores advierten que sin un precio base cercano a 7,000 pesos “el maíz prácticamente dejó de ser negocio”.
La AARC, resume el panorama: “Es la incertidumbre, es la falta de agua y es la falta de rentabilidad de los cultivos”. A la sequía se suma:
– Crédito: Productores denuncian ausencia de instrumentos federales con tasas competitivas.
– Logística: Trasladar hortalizas representa hasta 40% del costo total por almacenamiento frío y regulación.
– Mercado: El maíz sinaloense compite en desventaja con grano importado de EE.UU., más barato puesto en el centro del país.
La CNC calificó 2026 como una “contingencia comercial” tras una caída de 32% en el valor de la producción agrícola en 2025.
La CAADES, reconoció que el ciclo 2025-2026 “podría ser aún más complicado” por tipo de cambio, costos e inventarios. El reto será producir con menos agua, menores precios y mayor eficiencia.
Sinaloa inicia el ciclo agrícola con presas por debajo del 20% y mercados externos que castigan precio, no volumen. La viabilidad dependerá de que las lluvias de julio-agosto alcancen promedios históricos, de que los acuerdos de comercialización se cumplan y de que la tecnificación compense la falta de superficie.


