Los Mochis, Sinaloa.– La violencia se mide en homicidios, pero también en cortinas cerradas. Y en Los Mochis la cuenta ya empezó.
Hasta octubre de este 2026, al menos 30 restaurantes han bajado la cortina de forma definitiva en la ciudad, de acuerdo con el Consejo Empresarial Restaurantero. No por falta de clientes, sino porque ya no alcanza para pagar todo.
“La situación que se está viviendo en el sector restaurantero, por eso es que decidimos mejor cerrar”, reconoció Patricia Cinco, propietaria del restaurante Alma Mía, al explicar que la nómina, las rentas, la luz, los insumos y la carga de permisos los terminaron arrollando.
Presidentes de organismos empresariales, lo resume así: mantener un negocio formal hoy en Los Mochis es pelear contra todo al mismo tiempo. Impuestos, regulaciones, informalidad que crece y vende más barato, y una economía local que se enfrió por la inseguridad en el estado.
Pero Los Mochis no es un caso aislado. Es la muestra de lo que pasa en todo Sinaloa.
Según el balance del Consejo Intercamaral de Culiacán y el Consejo Sinaloense de Empresarios, en Sinaloa han cerrado 4,712 empresas desde que se agudizó la crisis de violencia hace más de un año. Con ellas se perdieron 26 mil empleos formales.
A inicios de año, las propias cámaras empresariales reportaron al menos 138 negocios cerrados por bajas ventas, aunque la autoridad en materia de economía, admitió que el gobierno estatal no tiene un censo exacto de los cierres.
Lo que sí es exacto es la percepción. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana del INEGI, la percepción de inseguridad en Los Mochis pasó de 21.1% en marzo a 31.2% en junio de 2026: un salto de 10 puntos en solo un trimestre.
No son solo números. Son los 30 letreros de “Se renta” donde antes había mesas llenas, y las 4,712 historias de empresarios que decidieron que ya no se podía seguir.


