Culiacán.- Lo que iba a ser la cobertura de un cateo terminó en agresión a la prensa
Este jueves 15 de octubre, un periodista de EL DEBATE fue agredido por elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), los del equipo de Omar García Harfuch, durante un operativo en la comunidad de Laguna Colorada, al sur de Culiacán.
De acuerdo al reporte, al reportero lo empujaron y le arrebataron el celular con el que grababa video del despliegue. En el lugar también había elementos de la Marina y el Ejército.
El operativo había iniciado entre las 3:00 y 3:30 de la madrugada en una vivienda a un costado del arroyo, con una orden de cateo de un juez federal.
Ahí fue detenida Carlota “N”, de 45 a 50 años, quien estaba con sus dos hijas, una de ellas menor de edad. Según el testimonio de la familia, los federales entraron golpeando la puerta, sin mostrar la orden, y les quitaron celulares y una iPad.
La versión oficial dice que encontraron “contenido sospechoso en una caja de zapatos de plataforma” y objetos ilícitos que no han detallado.
Lo que siguió fue la tensión: vecinos hicieron una valla humana y bloquearon la salida de las patrullas federales por más de dos horas para exigir la liberación de la mujer y su hija de 19 años. Una de ellas fue liberada en el lugar, la otra quedó detenida.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos llegó a verificar y confirmó que sí había orden de cateo, pero los habitantes denuncian irregularidades y el trato a la prensa.
No es un hecho aislado. El pasado 6 de octubre, durante el hallazgo de un cuerpo en La Costerita, también al sur de Culiacán, otros dos reporteros denunciaron agresiones verbales y amedrentamiento por parte de elementos de la SSPC y del Ejército.
Sinaloa suma 17 agresiones a periodistas en lo que va del 2026, en un estado donde cubrir un operativo ya es jugarse la integridad. Y ahora, la agresión no viene del crimen, viene de quienes supuestamente llegaron a poner orden.


