
Mazatlán, Sinaloa. – La senadora Paloma Sánchez advirtió sobre la grave situación de desapariciones en Mazatlán, señalando que el puerto se ha convertido en uno de los destinos turísticos con más reportes de personas desaparecidas y fosas clandestinas a nivel nacional.
La legisladora recordó que desde 2022 ya había hecho públicos estos datos, sin embargo —aseguró— en ese momento las autoridades locales desestimaron sus declaraciones.
“En ese momento Mazatlán era el destino turístico con más desaparecidos a nivel nacional y uno de los cinco municipios con más fosas clandestinas. Ese dato lo di en 2022, y el primero que me contestó fue el entonces secretario de Turismo del Estado, Ricardo “el pity” Velarde. Me dijo que no sabía de dónde sacaba mis datos. Después el gobernador, muy molesto, dijo que yo era una mentirosa y que no debía llamarme sinaloense”, relató la senadora.
Sánchez señaló que, a dos años de aquellas declaraciones, la situación de violencia en Mazatlán ha llamado nuevamente la atención nacional, lo que —dijo— confirma la veracidad de sus advertencias.
“Ahora los ojos del país están en Mazatlán, y lamentablemente el tiempo me dio la razón. Es un llamado que venimos haciendo desde hace años: Mazatlán es un destino turístico, pero también un municipio muy delicado en materia de desapariciones”, sostuvo.
La senadora también se refirió a la reciente comparecencia del secretario de Seguridad Pública estatal en el Senado de la República, Omar Garcia Harsfuch quien destacó una reducción en los índices de homicidios. Sin embargo, Sánchez subrayó que la problemática de las desapariciones y la inseguridad en zonas turísticas persiste.
“Por primera vez escuchamos que en su discurso menciona no solo a Culiacán, sino también a Mazatlán. Eso ya dice mucho. Hablar de gobernabilidad en un destino turístico donde están desapareciendo jóvenes no puede quedarse en cifras”, declaró.
Finalmente, Paloma Sánchez cuestionó que las autoridades reaccionen solo cuando los casos se vuelven mediáticos o afectan la imagen turística del puerto.
“Tuvo que pasar todo esto para que voltearan a ver lo que ya sabían: los problemas de drogas en zonas turísticas, las denuncias de pescadores, la violencia. Hasta que Mazatlán se puso rojo, ahora sí se decidieron a actuar”, concluyó.


