Culiacán, Sin.– En una operación conjunta entre la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa y la Secretaría de la Defensa Nacional, fueron detenidos seis presuntos integrantes de una célula criminal relacionada con homicidios, narcotráfico, privaciones ilegales de la libertad y agresiones armadas.
Durante el operativo se aseguraron ocho armas de fuego y fue abatido el presunto líder del grupo, Luis Ezequiel “N”, alias El Morral, quien perdió la vida al enfrentar a las autoridades.
Entre los detenidos se encuentran José Manuel “N” (“Mono Canelo”) y Juan Carlos “N” (“Chango”), señalados como generadores de violencia en la región.
En su cuenta de X, en Secretario de Seguridad Publica y Participación Ciudadana, Omar Garcia Harsfuch reveló que ambos ya habían sido detenidos en diciembre pasado, pero obtuvieron su libertad por decisión judicial, lo que hoy reaviva las críticas hacia la eficacia y el criterio del sistema de justicia penal.
Diversos sectores han expresado su preocupación por la reincidencia delictiva y la falta de coordinación entre las instancias judiciales y de seguridad, situación que pone en entredicho los esfuerzos operativos de las corporaciones y la percepción de impunidad en Sinaloa.
El caso vuelve a exhibir una de las principales debilidades del sistema: la puerta giratoria que permite que presuntos delincuentes regresen a las calles, desafiando los intentos de contención de la violencia que afecta al estado.


