Reapertura de la frontera al ganado mexicano no bajará el precio de la carne en EU; por ahora

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Expertos advierten que la escasez histórica de hato en Estados Unidos mantendrá los precios récord hasta 2028, pese al reinicio de exportaciones el 24 de agosto.

El alivio para los ganaderos mexicanos no será alivio para el consumidor estadounidense.

El lunes 24 de agosto Estados Unidos reabrió oficialmente el puerto de Douglas, Arizona (Agua Prieta, Sonora), para el ingreso de ganado mexicano en pie, tras 14 meses de cierre por el gusano barrenador. El plan es gradual: 700 cabezas diarias la primera semana, 900 la segunda y hasta 1,300 después. Luego seguirán Santa Teresa y Columbus, Nuevo México.

Para México es un respiro millonario. Durante el cierre se dejaron de exportar 5 mil cabezas por día. El Consejo Nacional Agropecuario calcula pérdidas por más de 2,000 millones de dólares y en Sonora la Unión Ganadera estima 350 millones de dólares, con ganado vendido hasta 40% más barato dentro del país.

Pero en EU, no bajará la carne en el súper.

De acuerdo con el Dr. Derrell Peel, especialista en comercio de ganado de la Universidad Estatal de Oklahoma, y análisis de MarketWatch y CNN, el cierre fronterizo *no es la causa principal de los precios récord.*

El problema de fondo es que el hato ganadero de EU está en su nivel más bajo en 75 años por sequías severas y años de liquidación de vientres. México solo aporta entre 3% y 4% del suministro anual de becerros de EU, unos 1.15 millones de cabezas.

“Habriamos tenido precios récord de ganado en EU con o sin la frontera cerrada”, explicó Peel. “Abrir la frontera no va a cambiar la trayectoria general del mercado”.

Otros expertos como Mackenzie Johnston, ganadera de Nebraska, señalan que el efecto real se verá en 12 a 18 meses, cuando esos becerros mexicanos pasen por engorda y rastro. Los consumidores, advierten, no verán alivio hasta 2028, cuando EU pueda reconstruir su hato.

Mientras tanto, el cierre obligó a México a engordar y procesar aquí lo que antes exportaba vivo. Eso disparó el valor de las exportaciones de carne procesada mexicana a EU en 65%, con solo 31.8% más volumen, aprovechando los precios internacionales récord.

La reapertura, coinciden la CNOG y ANETIF, sí ayudará a recuperar el precio del becerro en México y a normalizar la operación de corrales en Texas y Kansas, que trabajaban al 75% de su capacidad, pero no será la solución mágica contra la inflación de la carne en EU.