Sinaloa sigue siendo violento, solo dejó de contar los muertos

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La Fiscalía General del Estado de Sinaloa encontró la solución definitiva para la crisis de seguridad: si no informas sobre los homicidios, los homicidios no existen.

El domingo 30 de agosto, en un comunicado discreto dirigido a medios, la institución que encabeza Claudia Zulema Sánchez Kondo anunció que a partir del 1 de septiembre dejará de emitir su informe diario de incidencia delictiva.

La justificación es una joya de la burocracia: ahora se “apegará a los criterios establecidos por el Gabinete de Seguridad Federal” y toda la información deberá consultarse en la plataforma oficial del Gobierno de México.

Es decir, centralizar el silencio.

El reporte que hoy matan nació en septiembre de 2024, cuando inició la guerra interna del Cártel de Sinaloa tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada. Durante dos años fue la única brújula que tenían periodistas, familias y ciudadanos para saber qué estaba pasando: primero con cortes cada 12 horas, luego cada 24.

Era imperfecto, sí. Tan imperfecto que el pasado 27 de agosto un medio de comunicación documentó 133 muertes violentas que ocurrieron, que todos vimos en videos, que llegaron a hospitales, pero que nunca aparecieron en la estadística oficial. La fiscal respondió que eran “informes preliminares” y que no había “manoseo” de cifras.

Tres días después, en lugar de transparentar cómo clasifican un homicidio, decidieron que lo mejor es ya no publicar nada.

No es un hecho aislado. Primero fue la Vocería de Seguridad del Gobierno de Sinaloa. Transmitía de martes a viernes, luego solo miércoles y viernes, luego la apagaron. Ahora el reporte diario de la Fiscalía. Paso a paso, el estado con la percepción de inseguridad más alta de México, según el INEGI, se está quedando sin voceros locales.

La estrategia es impecable: si no hay vocería, no hay preguntas. Si no hay reporte diario, no hay 10 homicidios diarios que explicar. Solo hay una plataforma federal que publica lo que quiere, cuando quiere y como quiere.

Bienvenidos a la nueva política de seguridad de Sinaloa: no se trata de que maten menos, se trata de que te enteres menos.