El almirante José Rafael Ojeda Durán dejó de ser Secretario de Marina en octubre de 2024, pero en los papeles nunca se fue.
Aunque la FGR informó a una jueza el pasado 28 de agosto que no pudo localizarlo para que declarara como testigo en el caso de huachicol fiscal en las aduanas marítimas, la propia Semar confirmó que sigue *en activo*.
¿En qué puesto? Como asesor en seguridad nacional del actual Secretario, Raymundo Pedro Morales Ángeles. Un cargo que, según fuentes internas de la Marina, es honorario y se supone que no cobra sueldo por asesoría.
Pero cobra. Y bien.
De acuerdo con la respuesta oficial a la solicitud de transparencia 34002660034126 revelada por El Universal, Ojeda mantiene el nivel SM02 del tabulador naval, que equivale a casi 150 mil pesos netos al mes. La cifra varía por deducciones, pero ese es el sueldo de un almirante en activo.
¿Con qué sustento legal sigue ahí? Un decreto de 1988 de Miguel de la Madrid que establece que todos los exsecretarios de Marina se quedan como asesores del alto mando por su experiencia en seguridad nacional. Pueden rechazarlo solo si deciden retirarse. Ojeda no lo rechazó.
El caso que lo puso bajo reflector es el de sus sobrinos políticos, los hermanos Fernando y Manuel Roberto Farías Laguna, ex marinos detenidos por presuntamente operar una red de contrabando de combustible. La defensa de Farías Laguna pidió que Ojeda fuera citado para que explicara qué sabía y cuándo lo supo. El día de la audiencia, la FGR dijo que no lo había ubicado.
La Presidenta Claudia Sheinbaum salió a atajar: “No está escondido, ni se ha negado a declarar”, y justificó el pago como jubilación de un almirante retirado.
La paradoja es brutal: para la Marina está en activo y asesorando. Para la Fiscalía, no está localizable. Y para la nómina, sigue cobrando 150 mil pesos puntualmente cada mes.


