Ya llegaron 1,800 marinos, 1,600 soldados, 300 de la SSPC, Guardia Nacional, Policía Estatal, Municipal, Fuerza de Reacción Interinstitucional, drones, operativos Baluarte, Sable y todo el abecedario.
Ayer otra vez: una de las avenidas principales, la Camarón Sábalo, la del turismo, la que según la alcaldesa está “reforzada y segura”. A un costado de un hotel, en el callejón Marlín, acceso a la playa donde renta sillas un trabajador, lo balean a plena luz del día con turistas alrededor.
Y es que Mazatlán ya no es noticia por sus atardeceres, sino por su agenda diaria: el 12 de septiembre 5 asesinados en un solo día, el 3 de septiembre otro en plena Zona Dorada, el 30 de agosto uno en la playa de Cerritos frente a un hotel, el del campo de golf.
Pero tranquilos, ya viene otro refuerzo de 500 elementos más para la foto.
Porque aquí el problema no se resuelve con más camionetas artilladas paseándose por la Sábalo. Se resuelve cuando empiecen a agarrar a los de arriba, a los que les dan permiso, a los narcopoliticos que todos conocen y nadie toca.
Hasta que no caiga uno de esos, van a poder traer a todo el Ejército y van a seguir matando gente a dos calles de donde se toman la piña colada los turistas.
La Zona Dorada, la más vigilada de México; según información oficial.


