Más de la mitad de la ciudad sigue sin agua tras contaminación de canal

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Dos de las cuatro plantas potabilizadoras afectadas por la caída del camión con fosfato en el canal de la lateral 18 ya se encuentran en operación, pero permanecen detenidas la Hernández Terán y la del Benito Juárez lo que tiene a más de la mitad de la ciudad de Los Mochis sin el servicio de agua potable.
Así lo dio a conocer Bernardo Cárdenas Soto, gerente general de la Japama quien dijo que en este momento se realizan los trabajos de limpieza del agua de la obra hidráulica a fin de que se pueda comenzar a verter agua limpia y entonces así estar en condiciones de echar a andar las platas y restablecer el servicio, lo cual, podría ser cerca de las 15:00 horas aproximadamente.
“Estamos haciendo el área del accidente, hay combustible, diésel, aceite, con una bomba vamos a succionar todos esos residuos para evitar que se mezclen con el agua y la sigan contaminando porque incluso el agua que ya corrió presenta algo altos niveles de ph pero no está contaminada gracias a Dios, una vez que podamos terminar de limpiar y abramos las compuertas ya podamos iniciar la producción de agua y de bombeo”, detalló.
El funcionario municipal comentó que desde el momento del accidente, se ha tenido estrecha coordinación con Protección Civil, La Marina, la Coepriss, Salud Municipal a fin de establecer líneas de acción que permitan limpiar el canal y poner en marcha de nuevo la operación de las plantas.
“Lo más importante ahorita es retirar los residuos y terminar de limpiar para que podamos abrir las compuertas altas y que nos permita mover el agua de todos los canales y comenzar a recibir agua cruda en las dos plantas y comenzar a producir”.

Sin riesgo a la salud
Con respecto a si el residuo que cayó al canal representa riesgo para la salud, Cárdenas Soto aseguró que no aunque si pudiera generar vómito, mareos, síntomas leves, aunque aclaró que está sustancia no logró entrar al sistema de las plantas por lo que está descartado un riesgo para la salud humana.
“Dejamos de bombear desde anoche porque sabíamos que corríamos un riesgo, a pesar de que estábamos haciendo los análisis no nos podíamos dar el lujo de que alguna persona presentara algún síntoma, si bien es cierto este fosfato no es altamente contaminante ni produce daños a la salud si puede producir vómito, diarrea, irritación en la piel y problemas respiratorios pero no se convierte en un veneno ni nada de eso simplemente no nos podemos dar el lujo y así se platicó por eso se tomó la decisión de seguir con el servicio”.